La buena vida es un proceso, no un estado.

La buena vida es un proceso, no un estado.
Mar

28

2016

La buena vida es un proceso, no un estado.

“El proceso de la buena vida (…) supone lanzarse de lleno en el flujo de la vida”

Carl Rogers

Para este reconocido psicólogo estadounidense, defensor de la terapia centrada en la persona, la buena vida es un proceso y no un estado. A diferencia de Abraham Maslow, otro de los referentes de la psicología humanista, Rogers opina que el fin último de la persona no es la autorrealización. Más bien para Rogers el fin de la existencia no consiste en alcanzar una meta sino que se entiende como un proceso continuo de desarrollo.

¿Cómo alcanzar una buena vida y cómo disfrutar de ella?

Para disfrutar de la vida es necesario atender a varios aspectos tan cotidianos que en muchas ocasiones pasamos por alto:

Estar abiertos a la experiencia: Tener una visión rígida de la vida nos lleva a la infelicidad. No existe una única manera de recorrer un camino, no es necesario recorrer el más adecuado. Es necesario entrenar una actitud flexible y abierta frente a aquello que trae la vida. Las experiencias modelan nuestra mirada del mundo y nos cambian. Lo importante no es cambiar sino mejorar mientras cambiamos.

Vivir en el momento presente: Si algo somos es cambio. Y ese cambio nos ofrece una gama inagotable de experiencias de las que podemos aprender, siempre y cuando estemos dispuestos a ello. Al igual que Alex Rovira explica en su libro La buena suerte, si no tienes una buena vida es posible que sea porque las circunstancias sean las de siempre.

Confiar en nosotros mismos: Una persona puede confiar en si mismo según Rogers “no porque sea infalible, sino porque puede estar plenamente abierto a las consecuencias de cada uno de sus actos y corregirlos si sus resultados no le satisfacen”. Al confiar en nosotros mismos somos capaces de disfrutar de la buena vida y sentirnos dueños de ella. Lo que decidimos hacer y pensar depende de cada uno y por tanto no hay cabida al resentimiento cuando identificamos por nosotros mismos lo que queremos y necesitamos y damos los pasos para conseguirlo.

Asumir la responsabilidad de nuestras decisiones: Si bien no somos libres de decidir siempre (de hecho en muchas ocasiones no podemos decidir) es importante aceptar las consecuencias de nuestras opciones y de nuestras decisiones con responsabilidad y sin excusas. Educar en la responsabilidad es la antítesis de estimular la obediencia

Tratarnos incondicionalmente de forma positiva, o lo que Rogers denomina “consideración positiva incondicional”: Cuando no mantenemos una aceptación incondicional sobre nosotros mismos es muy difícil abrirnos a las experiencias que nos trae la vida. Esta aceptación tiene mucho que ver con la necesidad de regalarnos caricias emocionales tal y como definió Claude Steiner en su Teoría de la economía de las caricias. Las caricias emocionales son tan necesarias para los seres humanos como comer y beber. Solo podemos darnos esas caricias y permitir recibirlas si nos aceptamos de manera incondicionalmente positiva.

 La buena vida es un proceso que necesita estar basado en la abundancia. Vivir en la escasez lleva a la infelicidad. Y no me refiero a lo material sino a la abundancia en la generosidad, en el coraje y en la iniciativa, porque nadie tiene una buena vida siendo avaro, perezoso y cobarde.

Y si no te emocionas a diario, por poquito que sea, entonces es que no estás aprovechando la vida. Busca emocionarte en lo pequeño porque en lo pequeño está la abundancia de la vida.

  1. Hola Álvaro,

    Simplemente genial, muy buenos los pasos para alcanzar esa buena vida.

    saludos

  2. Juan Bartolomé Says:
    marzo 28, 2016 at 10:08 am

    Gracias Álvaro por este artículo. Me ha hecho reflexionar mucho, de hecho le sigo dando vueltas. Y me viene a la cabeza aquello que pienso «la teoría me la sé pero luego la práctica…». Siempre he pensado lo que mencionas en tus últimas líneas del artículo y lo que me dijo un día un amigo de verdad. «Hay que ser féliz en aquello que te depara la vida y que tu no puedes controlar, y centrate en lo que puedes cambiar»

  3. De igual forma que estar vivo sería el estado del proceso de vivir, disfrutando de la vida sería el estado del proceso de la buena vida.
    Me ha encantado el final, pues con la generosidad, el coraje y la iniciativa sucede como con el amor, los abrazos o las sonrisas, cuanto más das más tienes.
    Grande, amigo.

  4. Carolina Says:
    marzo 28, 2016 at 6:26 pm

    De los mejores Posts muchas gracias Alvaro!

  5. Las pequeñas cosas pueden ser motivo de grandes satisfacciones.
    Gracias y un cordial saludo

  6. rosa sanchi Says:
    marzo 29, 2016 at 4:42 pm

    Excelente Alvaro, me quedo con la esencia y el final porque es cierto, que tenemos que vivir en esa abundancia y recocerla. Gracias de nuevo por esta semana.

  7. Jose Enrique Says:
    marzo 30, 2016 at 3:36 pm

    Me ha encantado el articulo, lo fácil que parece al leerlo, y lo complicado que resulta, aprender a querernos…una cosa tan primaria y que tenemos tan olvidada.

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